Dios mío, ven en mi ayuda;
Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no
tardes.
Deus, in adiutórium meum inténde; Dómine, ad adiuvándum me festina. Adiútor meus et liberátor meus es tu; Dómine, ne moréris.
Oremos:
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que
te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te
alaban como creador y como guía.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Santifica, Señor, estos dones y por
medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua
ofrenda.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Nos has enviado, Señor, un
pan del cielo que encierra en sí toda delicia y satisface todos los gustos.
Panem de caelo dísti
nobis, Dómine, habéntem omne delctaméntum, et omnem sapórem suavitátis.
O bien
Ego sum panis vitae, dicit Dóminus. Qui venit ad me non esúriet, et qui credit in me non sítiet.
Oremos:
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta
Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.